Cuarto en la Liga, con un pie en la final de la Copa del Rey, en octavos de la Liga de Campeones y el Sevilla no convence a sus aficionados. Un alto porcenta- je de la grada cree que el juego de su equipo podría mejorarse, que el resultado no lo es todo y responsabiliza directamente a Manolo Jiménez. Para lo bueno y lo malo, cada decisión del entrenador se mira con lupa. El miércoles salió reforzado del Sánchez Pizjuán, pero su crédito igual crece que se reduce a la mínima expresión. Instalado en esa permanente noria, viaja a Zaragoza donde no se puede permitir patinar con la alineación ni mirar de reojo a Getafe, donde el conjunto sevillista se juega el pase a la final de Copa dentro de tres días. El presidente Del Nido le exige la tercera plaza y a día de hoy suspende en la Liga.
El técnico se defiende incluso en posiciones de cierto desahogo como en la que ahora está. «Nuestro estilo es ganar, ganar y ganar. Hago el equipo pensando en que el equipo gane, no mirando a la grada o según lo que gusta a la Prensa. Si lo hiciera, sería un mal entrenador. Ha habido decisiones más importantes que la del otro día que han pasado desapercibidas», asegura. Valorado en su justa medida el cambio táctico que permitió rentabilizar al máximo el juego en la ida de la semifinal de la Copa, Jiménez ha de acertar de nuevo hoy: ¿uno o dos delanteros? La pregunta resulta fácil con la nómina de goleadores de la plantilla nervionense, pero él prefiere utili- zar sólo a uno. La baja de Luis Fabiano esta tarde le simplifica las cosas. Negredo parece fijo. Está fresco -lo sentó en el 36- y quiere jugar en la que pudo ser su casa. A Kanouté, llegado el caso, le puede pedir la labor de mediapunta imposible, para sus colegas.
Porque en Sevilla no se queda nadie por decisión técnica. El argentino Fazio y los canteranos Cala y José Carlos entran en una convocatoria sin los lesionados Romaric, «Drago», Squillaci, Konko, Acosta y el mecionado Luis Fabiano. «No podemos dejar pasar ningún partido», recuerda el de Arahal, que no sabe qué Zaragoza se encontrará.
El cuadro maño ha batido todos los récords al fichar a siete jugadores en el mercado invernal y dar la baja a seis jugadores. José Aurelio Gay, revitalizado tras ganar en Tenerife, cuenta con la baja por sanción de Lafita. Pero habrá más de una modificación. Ponzio pasa al centro del campo y Jarosik retrasa su posición a la defensa para que Pulido actúe de lateral derecho, porque Diogo necesita descanso. El ex azulgrana Edmilson, el último en llegar, también aparece en la convocatoria.
Un desmayo deja a del Nido en tierra
La inaudita plaga de lesiones del Sevilla castiga ya incluso al presidente. José María del Nido sufrió a primera hora de la mañana de ayer una bajada de tensión. Perdió el conocimiento mientras estaba en el baño y al caerse se golpeó con el bidé en la cabeza. Al máximo dirigente nervionense hubo que suturarle una herida de cinco centímetros en la parte posterior del cráneo y permaneció en observación en la clínica Sagrado Corazón hasta las ocho de la tarde, lo que le impidió comandar la expedición a Zaragoza, como en él es habitual. «Me encuentro bien y, si Dios quiere, estaré en Getafe», señaló Del Nido en la radio oficial para poner fin a cualquier especulación. Antes de viajar, Manolo Jiménez y los capitanes de la plantilla lo visitaron. El deseo es brindarle hoy un nuevo triunfo.
Alineaciones
Zaragoza: Carrizo; Pulido, Jarosik, Contini, Paredes; Eliseu o Pennant, Ponzio, Gabi, Herrera; Colunga y Suazo.
Sevilla: Palop; Stankevicius, Cala, Escudé, Navarro; Jesús Navas, Duscher, Zokora, Diego Capel; Renato y Negredo.
Árbitro: Muñiz Fernández (asturiano).
Estadio: La Romareda (19:00/C + Liga y GolT).
Fuente: La Razón: Fútbol
