Víctor Fernández se ha convertido, tras confirmar el club su fichaje en sustitución del depuesto Antonio Tapia, en el nuevo entrenador del Betis, en el que encarará el mayor reto como entrenador de fútbol.
No en vano el aragonés no ha dirigido nunca a ningún equipo que milite, como es el caso de los albiverdes, en Segunda División. Además, el Betis está obligado a ascender a todo coste, pese a lo cual, tiene la tercera plaza a cuatro puntos, después de la derrota sufrida el pasado domingo (1-0) frente al Levante.
Sin embargo, Víctor Fernández tiene la ventaja de conocer perfectamente la casa verdiblanca, puesto que ya dirigió al Betis durante las temporadas 2002-03 y 2003-04, aunque pasó sin pena ni gloria ya que el equipo quedó clasificado, respectivamente, octavo y noveno de Primera División en aquellas campañas.
Esta será la séptima vez que el maño se siente en un banquillo, después de haber dirigido con anterioridad al Zaragoza en una primera etapa (1991-97) con el que consiguió sus mayores éxitos; Tenerife (97-98); Celta (98-02); los dos años ya indicados en el Betis; Oporto (04-05) y, de nuevo, el Zaragoza (2006-08).
En su palmarés cuenta con la Copa del Rey ganada en 1994 y la Recopa de 1995, ambas con el Zaragoza, así como la Supercopa de Portugal y la Copa Intercontinetal que se adjudicó en 2004 con el Oporto.
El ya nuevo entrenador del Betis, Víctor Fernández, es el técnico número 24 que ha contratado Manuel Ruiz de Lopera desde que se hiciera con las riendas del club en junio de 1992 y, además, con su llegada son ya doce las veces en las que el mandatario verdiblanco cesa a un técnico a mitad de temporada.
La ya larga lista de inquilinos del banquillo bético se inicio con Jorge D’Alessandro, en el mismo 1992 cuando, al igual que ocurre en el actualidad, el equipo estaba en Segunda División. De hecho, en aquel año dirigieron al Betis tres entrenadores: Felipe Mesones, el propio D’Alessandro y José Ramón Esnaola.
A continuación (1993-94) vendría todo un histórico entre los técnicos del fútbol nacional, como es Sergio Kresic, quien fue sustituido por el mejor entrenador de la historia contemporánea del Betis: Lorenzo Serra Ferrer. El balear estaría, en esta etapa, entre 1994 y 1997, con logros como el tan ansiado ascenso a Primera y la final de Copa jugada, y perdida, contra el Barcelona.
Después, en una sucesión de nombres que denota el progresivo deterioro del nivel deportivo del equipo, llegaron Luis Aragonés, Antonio Oliveira, Vicente Cantatore, Javier Clemente, Carlos Timoteo Griguol, Guus Hiddink, Faruk Hadzibegic, Fernando Vázquez y Luis del Sol, que firmaría en el año 2001 un nuevo ascenso, tras la el descenso a Segunda sufrido en la anterior campaña.
Con Juande Ramos (2001-02 y con Paco Chaparro de ayudante) y Víctor Fernández (2002-04) el Betis volvió a competir con solvencia en la élite del fútbol nacional, dentro de una progresión que sería rematada por la vuelta de Serra Ferrer (2004-06), bajo cuya batuta los béticos ganaron la Copa del Rey y se convirtieron en el primer equipo andaluz en jugar la Liga de Campeones.
LA RUPTURA CON SERRA, MOMENTO CLAVE.
La ruptura entre Lopera y el de Sa Pobla propició el fichaje de Javier Irureta, que decepcionó, aunque también hay que decir en su favor que se puso en sus manos una plantilla con cualidades muy lejanas de lo deseable. Al vasco le siguieron Luis Fernández y Paco Chaparro quien lograría, ‘in extremis’, la salvación de la categoría hace ahora dos años, en un agónico partido en Santander en la última jornada.
Sin embargo, Lopera no confió en un primer momento en el trianero,
y optó para el año siguiente por un entrenador de renombre, Héctor Cúper, que también fue incapaz de elevar el rendimiento de la plantilla. Por fin, el el 3 de diciembre de 2007, tras la destitución del argentino, Chaparro tuvo la oportunidad que llevaba tiempo reclamando para dirigir al Betis como primer entrenador, aunque también acabó saliendo por la ‘puerta de atrás’ el año pasado.
Para entonces, el equipo estaba ya en camino hacia Segunda y la sustitución de Chaparro por José María Nogués no hizo sino agravar las cosas hasta confirmarse, en la última jornada del campeonato, el tan temido adiós a la máxima categoría del fútbol nacional, para dar paso a un Antonio Tapia, que sólo ha durado media temporada.
Fuente: La Razón: Fútbol
