Marcelo es el único su- perviviente del clan brasileño que llegó a tener hasta cinco representantes dentro del vestuario del Real Madrid -Ronaldo, Roberto Carlos, Cicinho, Robinho y él-, y ayer mostró su satisfacción por su reciente renovación con el club blanco. «Era uno de mis objetivos para este año», dijo, y resaltó que todos en el club «confían en mí». Pellegrini y la dirección deportiva han valorado su polivalencia tanto de lateral como de interior, la posición en la que mejores pres- taciones ha demostrado. Y, aunque él siempre ha insistido en que su puesto natural es en la zaga, como es año de Mundial, por pri- mera vez Marcelo mira más allá y no se etiqueta. «Creo que puedo jugar de interior con el nuevo estilo del equipo», considera el jugador que empieza a asumir que quizá su destino madridista ya no es aquel para el que llegó: ser el heredero de Roberto Carlos. Podrá ocupar su posición, pero sólo a tiempo parcial.
Marcelo se ha repuesto de una gastroenteritis y estará a disposición de Pellegrini mañana contra el Xerez. A diferencia de Van der Vaart, aunque el holandés lo dijo en tono de broma, él no se va a hacer seguidor del Atlético, aunque, claro, espera que el vecino derrote al líder. Del villarato, ni habla; de que Raúl emigre ya a una Liga menor, tampoco. Es algo que el capitán «ni ha comentado en el vestuario, pero la verdad es que Raúl es un símbolo del Madrid y no le veo con otra camiseta». El brasileño esquivó la polémica entre el seleccionador argentino, Diego Armando Maradona, y el director general del Real Madrid, Jorge Valdano.

Fuente: La Razón: Fútbol